Si estás pensando en realizar una escapada a la Ruta del Vino de Jumilla y no sabes por dónde empezar, te ofrecemos una lista con los aspectos más llamativos y las mejores cosas para hacer en tres días: dónde comer y alojarte, las mejores rutas naturales, el patrimonio más llamativo de nuestras ciudades, las mejores bodegas… y toda la información necesaria para organizar tu viaje. ¡Te esperamos!
DÍA 1. JUMILLA
Empezamos nuestro viaje en la ciudad de Jumilla, donde nos alojaremos. Tenemos dos opciones según los intereses y gustos de cada visitante. Si prefieres alojarte en un entorno rural y rodeado de viñedos, tu opción principal es, sin duda, la Casa Rural del Labrador, situada en pleno valle del Carche. Si, por el contrario, prefieres alojarte en pleno casco urbano, te recomendamos Hotel Pío XII, un encantador hotel familiar en el centro de Jumilla.

Jumilla está situada al norte de la Región de Murcia. Tiene su origen en la Edad del Bronce, como así lo demuestran los vestigios que aparecieron en la cima del Cerro del Castillo. En esta cima es donde se crea el núcleo original de la población, y que posteriormente fue habitada por íberos, romanos y árabes, quienes levantaron la fortaleza medieval, parada obligatoria en nuestro recorrido y que no deja indiferente a nadie. Seguimos nuestro paseo por el Conjunto Histórico-Artístico, prestando especial atención a la Iglesia Mayor de Santiago (siglo XV), con bóveda gótica y un magnífico retablo del siglo XVI. Junto a la Iglesia se encuentra la inigualable Plaza de Arriba, donde destaca el edificio del Concejo, actual Museo Arqueológico, único edificio civil renacentista conservado en toda la región y donde se desarrolló la vida política y económica del siglo XVI. En este recorrido por la ciudad no debemos olvidar el Casón, un monumento funerario tardorromano mejor conservado de Europa o la casa modernista de doña Pepita, diseñada por Joan Alsina, discípulo de Gaudí.


¿DÓNDE Y QUÉ COMER? Si algo caracteriza a la Ruta del Vino de Jumilla además de sus excelentes vinos DOP Jumilla, es sin duda, su riqueza gastronómica, producto de las continuas influencias culturales a lo largo de la historia, así como de su situación entre tierras murcianas y manchegas, que han dado lugar a sus platos más típicos, sus tapas, su apreciada repostería, su aceite de oliva, así como el auténtico sabor de sus quesos de cabra. Los más destacados y que no debes dejar de probar son: el gazpacho jumillano, la gachamiga, el relleno o pelotas, las empanadas de patata, queso de cabra frito con tomate, arroz y conejo, fritillas, el mortirigüelo o el trigoentero, éste último una comida cuaresmal típica de Jueves Santo. En cuanto a los dulces tradicionales, el viajero podrá degustar auténticas exquisiteces como los sequillos, rollos de vino, pirusas o cristóbalas (enlace http://jumillaturismo.es/descubre-jumilla/vinos-y-gastronomia/gastronomia/).
La ciudad de Jumilla cuenta con numerosos restaurantes y bares de vinos donde poder degustar la comida más tradicional y vanguardista (enlace http://rutadelvinojumilla.com/establecimientos/).
VISITA A BODEGAS. Una vez reposada la comida, es hora de emplear la tarde visitando una de nuestras bodegas, sin duda una de las actividades más interesantes y demandadas. El abanico de bodegas es muy amplio, desde bodegas más pequeñas y familiares hasta las más grandes e industriales. Hay para todos los gustos y necesidades. Aprenderás todo lo relacionado con el proceso de elaboración del vino, desde la viña hasta la copa y aprenderás las nociones básicas de la cata, degustando los vinos DOP Jumilla. (enlace http://rutadelvinojumilla.com/establecimientos/)
Si además de visitar una bodega, prefieres realizar otro tipo de actividades, te recomendamos varias opciones:
– Cata de aceite. La Ruta del Vino cuenta con tres almazaras visitables (Olimendros, Casa Pareja y BSI) donde podrás adentrarte en la forma de cultivo de las fincas de olivos y el proceso de elaboración del aceite, cata y degustación de las distintas variedades. (enlaces http://rutadelvinojumilla.com/establecimientos/almazaras)
– Visita al museo del vino Hacienda del Carche-Casa de la Ermita. Una superficie de 1.500 m2, que alberga la gran historia de la cultura del vino de Jumilla, un recorrido por la historia que de manera cronológica recoge todas y cada una de las tareas y trabajos relacionadas con la vid y el vino. La visita finaliza con una cata de vinos y productos de la tierra. (enlace http://rutadelvinojumilla.com/establecimientos/museo-del-vino/)

DÍA 2. RECORRIDO POR LOS PUEBLOS DE LA DOP JUMILLA
Comenzamos por Hellín, con la visita al Tolmo de Minateda y su centro de interpretación, un yacimiento arqueológico con muestras de poblamiento ininterrumpido desde la Edad del Bronce hasta el siglo X.

Continuamos nuestro recorrido por Tobarra, donde caminaremos por sus calles y contemplaremos el convento de los franciscanos o el famoso reloj de la villa, sin olvidar el monumento al Tambor. A continuación nos dirigiremos hacia el municipio de Ontur, pasando por Albatana donde contemplaremos su famoso acueducto, declarado BIC en 1990. Ya en Ontur, es muy recomendable la ruta natural por la parte norte de la Sierra del Madroño, donde se localiza el merendero con un mirador y también podremos visitar el aeródromo.

Recomendamos degustar la famosa gastronomía de estos territorios como el arroz con pollo y conejo, las gachas de mataero, las migas y los gazpachos manchegos así como los refrescantes mojetes en verano que no dejaran indiferente a nadie. También podemos visitar una bodega de esta zona de la DOP Jumilla.

DÍA 3. NATURALEZA E HISTORIA EN FUENTE ÁLAMO Y MONTEALEGRE DEL CASTILLO

Si te gusta la naturaleza, nuestro viaje finaliza con un día muy rural. Nos dirigimos a Fuente-Álamo, donde podremos hacer una ruta natural visitando Las Colleras, una serie de hendiduras geológicas en estratos calizos que reciben el nombre popular de toriles, donde se han encontrado habitaciones neolíticas y, por supuesto, el Cerro fortaleza, con restos neolíticos, celtíberos y romanos. Pararemos a comer en el famoso Mesón el Álamo, donde tradición y vanguardia van de la mano.

Nuestro viaje finaliza en Montealegre del Castillo, un municipio caracterizado por su rica historia destacando la huella que han dejado los íberos. Muestra de ello es el «Cerro de los Santos», yacimiento arqueológico que data de los siglos III al siglo I a. C. donde se halló la famosa Dama Oferente. Otras paradas obligatorias son los Arcos del Molino, la calzada romana, el castillo, la Iglesia de Santiago Apóstol o la Cruz del Humilladero.

Descubre la Ruta del Vino de Jumilla, descubre miles de sensaciones como la impresión que produce en nuestro olfato la percepción de los aromas de la madera en contacto con el vino al entrar en la sala de crianza de una bodega; sentir la brisa fresca mientras se pasea entre los viñedos de Monastrell; degustar un buen gazpacho jumillano; llenar el alma de las Fiestas de la Vendimia o deleitarse apreciando cada detalle del rico patrimonio histórico y cultural. Te esperamos.